Abordar la sexualidad como experiencia históricamente singular requiere desentrañar los saberes que a ella se refieren, bucear en los sistemas de poder que regulan su práctica y, sobre todo, comprender las formas según las cuales los individuos se conciben y se declaran como sujetos de esa sexualidad. La Historia de la sexualidad, el proyecto más ambicioso en la obra de Michel Foucault (del que sólo alcanzó a publicar los primeros tres volúmenes), es una deslumbrante e iconoclasta exploración de los juegos de verdad mediante los cuales el ser humano se ha reconocido como hombre de deseo.
Su tercer volumen, La inquietud de sí, se ocupa de un tema a la vez antiguo y muy contemporáneo: la formación del individuo en la experiencia helenística y romana. El cuidado del cuerpo, las reglas del matrimonio, las relaciones con las mujeres y con los varones jóvenes así como la representación del placer y sus usos se inscriben en el horizonte político y cultural de la ciudad y sé confrontan con el ideal de la vida buena.

Historia De La Sexualidad III. El cuidado de sí - Michel Foucault

$960
Sin stock
Historia De La Sexualidad III. El cuidado de sí - Michel Foucault $960

Abordar la sexualidad como experiencia históricamente singular requiere desentrañar los saberes que a ella se refieren, bucear en los sistemas de poder que regulan su práctica y, sobre todo, comprender las formas según las cuales los individuos se conciben y se declaran como sujetos de esa sexualidad. La Historia de la sexualidad, el proyecto más ambicioso en la obra de Michel Foucault (del que sólo alcanzó a publicar los primeros tres volúmenes), es una deslumbrante e iconoclasta exploración de los juegos de verdad mediante los cuales el ser humano se ha reconocido como hombre de deseo.
Su tercer volumen, La inquietud de sí, se ocupa de un tema a la vez antiguo y muy contemporáneo: la formación del individuo en la experiencia helenística y romana. El cuidado del cuerpo, las reglas del matrimonio, las relaciones con las mujeres y con los varones jóvenes así como la representación del placer y sus usos se inscriben en el horizonte político y cultural de la ciudad y sé confrontan con el ideal de la vida buena.